martes, 1 de agosto de 2006

Suicitos

En la mayoría de los campeonatos de reversi no participan muchos jugadores. Digamos que son unos 16, por poner un múltiplo de dos. Sin embargo, aun siendo pocos, no es posible jugar todos contra todos (15 rondas) en un día o día y medio. Así que hay que emplear otro sistema que reduzca el número de rondas necesarias: el sistema suizo.

Lo normal es que los campeonatos de reversi jugados empleando el sistema suizo sean de 7 rondas, como el último campeonato de España, o de 11 como en los EGP. Luego se añaden unas finales, pero eso ya no es suizo.

¿Es suficiente el número de rondas? Contestar a esto es difícil. Lo ideal sería un todos contra todos, vamos, como una liga. Sin embargo lo que se pretende con el sistema suizo es que el mejor jugador (aunque antes del campeonato no se sepa), llamémosle "Primero", tenga la oportunidad de demostrar que lo es.

No he encontrado artículos que traten la matemática que hay detrás de este sistema. Sólo he leído una líneas que aplicadas a nuestros 16 jugadores dicen algo parecido a lo siguiente: suponiendo que Primero gane siempre al resto de jugadores (lo que es mucho suponer, pues siempre puede haber algún jugador que se le atragante), y ya que estamos, para simplificar, que Segundo también los gana a todos excepto a Primero, y así lo correspondiente con el resto.

Tras la primera ronda tendremos: 8 jugadores con 1 punto, 8 con 0 puntos

¿Y tras la segunda?: 4 jugadores con 2 puntos, y del resto no hablamos por no liarlo más.

Tras la tercera: 2 jugadores con 3 puntos.

Tras la cuarta: 1 jugador con 4 puntos, el cual es nuestro Primero, que ha quedado en solitario, por lo que podemos concluir que para determinar indiscutiblemente al ganador del campeonato de 16 jugadores bajo sistema suizo sólo nos hacen falta 4 rondas.

Obviamente el problema está en que hemos supuesto que Primero siempre gana, lo que en realidad suele pasar, pero no siempre, y que tras cuatro rondas sabemos quién es Primero, pero no quién es Segundo, Tercero, etc. Por ejemplo, en este caso tendríamos a cuatro jugadores con tres puntos y a muchos otros con dos que aún podrían decir algo. Y nosotros queremos saber quiénes son.

No queda más remedio que emplear más rondas. A mí una vez me dijeron que con más rondas se empeoraba el sistema, pues si con menos rondas influye contra quién has jugado, con más influye contra quién no has jugado (o algo así.) No dudo de que sea así, pero en definitiva, ¿realmente puede influir tanto a Primero el tener que jugar contra unos cuantos más, después de haberlo hecho con los mejores? Y si consideramos que siempre gana, aún menos.

He probado con las mismas consideraciones de antes para ver en cuántas rondas los cuatro primeros jugadores están en solitario (Primero, Segundo, Tercero y Cuarto), y hasta la novena ronda no lo he conseguido, pero en la séptima sólo me daba problemas Cuarto, empatado con otros, aunque aplicando los criterios de desempate estaba o cuarto o quinto, dependiendo de cómo se hubieran hecho los emparejamientos de la primera ronda (aleatoriamente, con los mejores arriba y nada más o con éstos arriba y haciendo emparejamientos acelerados.) Resaltar que en algunos campeonatos si el cuarto y el quinto están empatados, se juega una partida para ver quién pasa a las finales.

De esto, simplemente decir que sobre el papel con el sistema que se suele emplear, como mucho se le podrían ir un par de posiciones arriba o abajo a algún jugador, siendo menos probable esto para los que están bien arriba, y más para los de en medio. En la realidad cualquier otra cosa influye más que esto: un final del tipo "no sé en qué estaba pensando", una apertura "enloquecí momentáneamente", que el adversario haya jugado como nunca, etc., que se traducen en un resultado que no estaba previsto. Y esto sucede en todos los campeonatos. Generalmente todos los jugadores podemos explicar fácilmente la posición en la que hemos quedado viendo nuestras partidas y no los cruces, aunque a veces podemos sentirnos afortunados o no por éstos. Pero como siempre digo, la suerte antes o después se compensa, sólo es necesario jugar el número suficiente de campeonatos.

Cambiando un poco de tema, tenemos los finales. ¿Por qué se juegan? Creo que más que otra cosa es por espectáculo. Los jugadores lo dan todo y el resto puede seguir la partida. A veces sucede que el que quedó primero en el suizo pierde contra el que fue segundo. ¿Es justo eso? Pues si ese es el formato del campeonato, sí. Al menos, no resulta extraño querer comparar directamente y con tranquilidad el nivel de los mejores jugadores del suizo, por lo que resulta un formato razonable. También lo sería el no jugarlas. Pero claro, un campeón tiene que demostrar que lo es en todas las superficies (en tierra, en hierba, etc.), aunque se le puedan dar unas mejor que otras.